lunes, 3 de abril de 2017

Dadaísmo 2ª parte. Fundamentos de Arte II.

El Dadaísmo surge con la intención de destruir todos los códigos y sistemas establecidos en el mundo del arte. Es un movimiento antiartístico, antiliterario y antipoético, ya que cuestiona la existencia del arte, la literatura y la poesía. Se presenta como una ideología total, como una forma de vivir y como un rechazo absoluto de toda tradición o esquema anterior.





El movimiento dadaísta surgió en 1916, en el contexto de la Primera Guerra Mundial. Zurich,  en Suiza, se convirtió en refugio de muchos intelectuales y artistas entre los que destacaron Hugo Ball y Tristan Tzara.

Hugo Ball, director de teatro y su mujer, concibieron el proyecto de crear un café literario que acogiera a todos estos artistas exiliados, el Cabaret Voltaire, que abrió sus puertas el 1 de Febrero de 1916. Allí se congregaron Tristan Tzara (poeta, líder y fundador del movimiento), Jean Arp, Marcel Janko, Hans Richter y Richard Huelsenbeck entre otros.

La difusión del dadaísmo se debió a la publicación de la revista Dada, que gracias a ella, sus ideas se extendieron por Berlín, Colonia, París y Nueva York.


Se dice que el nombre del movimiento nació el 2 de febrero cuando Tristan Tzara tomó un diccionario, lo puso encima de su escritorio y queriendo buscar una palabra abrió el diccionario y buscó la palabra más rara y desconocida, y encontró dadà.


El mismo Tzara ofreció diversas explicaciones sobre la palabra, todas apuntando al sinsentido de la misma. Entre éstas encontramos, en el Manifiesto dadaísta de 1918, lo siguiente:







"Dadá no significa nada. Si alguien lo considera inútil, si alguien no quiere perder su tiempo con una palabra que no significa nada […]"


El dadaísmo nació como rebelión contra lo establecido, no sólo contra las técnicas o procedimientos artísticos empleados sino contra la actitud de conformismo y desinterés social que tenían los artistas y el público de la postguerra ante los atroces sucesos que se estaban desarrollado.











La influencia del dadaísmo hace que, en la actualidad, todavía se debata sobre qué es el arte y qué creaciones deben ser consideradas como artísticas. La ausencia de reglas fijas y convenciones que promulgaban los dadaístas aún tienen vigencia para muchos artistas. Los dadaístas nos hacen plantearnos los mismos límites del arte y su propio concepto.  

La expansión del mensaje dadaísta fue intensa, amplia y tuvo repercusiones en todos los campos artísticos. Con el fin de expresar el rechazo de todos los valores sociales y estéticos del momento, y de todo tipo de codificación, los dadaístas recurrían con frecuencia a la utilización de métodos artísticos y literarios deliberadamente incomprensibles, que se apoyaban en lo absurdo y en lo irracional. Sus representaciones teatrales y sus manifiestos buscaban impactar o dejar perplejo al público con el objetivo de que éste reconsiderara los valores estéticos establecidos. Para ello utilizaban nuevos materiales, como los de desecho encontrados en la calle, y nuevos métodos, como la inclusión del azar para determinar los elementos de las obras.



El Dadaísmo se presenta como un rechazo absoluto de toda tradición o esquema anterior. 

  • Su búsqueda de nuevas formas de expresión les lleva a emplear en sus obras materiales inusuales o a mostrar planos de pensamiento que hasta ese momento no se habían mezclado, con la consecuente provocación que esto supone. 
  • Sus espectáculos, sus obras suelen ser gestos y acciones provocadoras con los que los artistas pretenden destruir todas las convenciones con respecto al arte, creando, de esta forma, un antiarte. Y es que con el dadaísta estamos ante un movimiento antiartístico, antiliterario y antipoético porque cuestiona la existencia misma del arte, la literatura y la poesía. 
  • El dadaísmo propugna la defensa del individuo, de lo inmediato, de la espontaneidad, de la aleatoriedad, de la contradicción, del caos y de la imperfección.
  • Con el gesto, el escándalo y la provocación como formas expresivas el dadaísmo quiso enseñarnos que el arte estaba en la acción y que las fronteras de arte y vida debían ser abolidas.
  • Además de dejarnos claro que todo en el arte es una convención que puede ser cuestionada y que, por tanto, no hay reglas fijas y eternas que legitimen de manera histórica lo artístico.


Tristan Tzara en 1924 dejó recogidos una serie de consejos de cómo hacer poesía dadaísta:

Coja un periódico 


Coja unas tijeras 

Escoja en el periódico un artículo de la longitud que quiera darle a su poema 
Recorte el artículo 
Recorte en seguida con cuidado cada una de las palabras que forman el artículo y métalas en una bolsa 
Agítela suavemente 
Ahora saque cada recorte uno tras otro 
Copie concienzudamenteen el orden en que hayan salido de la bolsa 
El poema se parecerá a usted 
Y es usted un escritor infinitamente original y de una sensibilidad hechizante, aunque incomprendido del vulgo

Aquí podéis escuchar dos poemas dadaístas: 






Hugo Ball: Karawane, 1916

Aquí puedes ver un film dadaísta:



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