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martes, 8 de octubre de 2019

Fundamentos del Arte II. Origen del arte del s. XIX





Introducción


Neoclasicismo y Romanticismo conforman las dos principales manifestaciones culturales en los inicios del arte contemporáneo. Pese a su teórico antagonismo, ambos movimientos constituyen un fiel reflejo del ideario burgués: virtud cívica, rectitud moral, patriotismo e individualismo. Ahora bien, mientras algunos de ellos, como el patriotismo, son comunes, otros van más unidos a un momento concreto: la virtud cívica neoclásica, resultado del ideario revolucionario en el que se enmarca a ruptura con el Antiguo Régimen y el desarrollo de la Revolución Francesa de 1789; y el individualismo romántico, surgido del final de dicho proceso.

El concepto de NEOCLASICISMO: el triunfo de la razón. Objetivismo frente a subjetivismo.

Hay una serie de circunstancias que explican su desarrollo:

1. El redescubrimiento de la Antigüedad Clásica a través de la arqueología. Las excavaciones en las ciudades romanas de Pompeya y Herculano impulsan este redescubrimiento. La obra del alemán Winckellman, “Historia del Arte en la Antigüedad”, contribuye a consolidar entre las élites los ideales clásicos.

2. La creación, por parte del Estado, de Academias que insistirán en convertir lo clásico en norma. Sus campañas antibarrocas, en pos del llamado buen gusto verán coronados sus esfuerzos.

3. El propio agotamiento de las formas barrocas en su variante rococó, identificadas con la Monarquía absolutista y la aristocracia (Antiguo Régimen).



LA REACCIÓN NEOCLÁSICA

La reacción neoclásica contra la estética barroca se inicia a mediados del s. XVIII; supondrá la ruptura plástica con el arte del Antiguo Régimen. La asunción plena del Neoclasicismo se prolongará durante el período napoleónico (estilo Imperio), consolidando el distanciamiento de la burguesía crítica con la aristocracia, amiga de la razón y el orden. El nuevo emperador se apropiaba del lenguaje de los césares para plasmar su idea de imperio universal.

Las formas artísticas en que se apoyan resucitan las nobles formas del pasado greco-romano, de gran prestigio moral por su identificación con los valores y virtudes republicanas, tan opuestas a la monarquía absoluta. La austeridad neoclásica se opondrá a la exuberancia del barroco, permitiendo la racionalización de la vida y la actividad social.

Aunque a mediados del siglo XIX se produce un espectacular desarrollo de la arquitectura historicista, mezclándose los estilos (eclecticismo), las nuevas clases dominantes y las instituciones burguesas (parlamentos, bolsas de comercio, academias, etc.) sintieron la necesidad de ennoblecerse con las formas arquitectónicas del pasado grecorromano.

LA ARQUITECTURA NEOCLÁSICA: CARACTERÍSTICAS GENERALES.

El rasgo más característico es, sin duda, la recuperación de los estilos arquitectónicos de la Antigüedad, tanto los griegos como los romanos. Esta resurrección de los estilos mediterráneos consigue su culminación creadora a principios del s. XIX; a medida que avanza el siglo la imitación de estilos adopta formas cada vez más superficiales y teatrales.

Podemos destacar los siguientes rasgos:

· Las dimensiones llegan a ser colosales, con un regusto por la pomposidad muy marcado. Las formas decorativas se sirven de materiales atractivos y fastuosos.

· La evolución recorre, en su misma sucesión histórica, todos los estilos dependientes de la antigua construcción por columnas: arquitectura griega, romana, se imita la basílica paleocristiana, el Renacimiento.

· Las tendencias clasicistas se manifiestan en aquellos arquitectos que anteponen la forma medida a la sentida, la exactamente delimitada a la dinámica. El clasicismo defiende su lenguaje de formas estereométricas básicas, como el cubo, la esfera, el cilindro y la pirámide. Construye volúmenes corpóreos y macizos.

· Se utiliza preferentemente el orden dórico con fuste acanalado; la columna recuperará su antigua importancia y vuelven los frontones cargados de columnas.

· De Roma se toma la concepción espacial, con especial preferencia por las formas con cúpula, que ahora presentan varios modelos a imitar. En el interior de los edificios suele haber una clara y ordenada distribución de la planta y en el exterior predominan los grandes volúmenes rectangulares, de apariencia sólida y equilibrada. En líneas generales predomina la copia sobre la imaginación creadora o renovadora. Esta arquitectura será la preferida para los edificios públicos, pues a los Estados de la época (autoritarios) les convenía la sensación de orden y autoridad que transmiten estas construcciones.

· Una novedad es la adaptación del templo griego al culto cristiano; y hacen lo que se había intentado durante el Renacimiento: copiar el templo clásico desde el frontón, con sus grupos escultóricos, hasta sus columnatas y sus gradas, y no solo para el templo, sino para toda clase de monumentos civiles. El Neoclasicismo, aún después de pasado de moda llenará el mundo de Partenones.


LA ARQUITECTURA DE LA RAZÓN EN FRANCIA

En Francia destaca el arquitecto Germain Soufflot (1713-1780), quien construye la iglesia de Santa Genoveva de París en 1757. En esta obra logra la estricta articulación de enormes cuerpos arquitectónicos en el exterior. Los modelos romanos y renacentistas determinan el proyecto que también tiene ecos de la catedral de San Pablo de C. Wren, en Londres.

Con más rigor aún tratan los modelos de la antigüedad clásica dos arquitectos de la siguiente generación:


· Claude Ledoux (1736-1806)
· Etienne Louis Boullée (1728-1799)

Recurren a la columna dórica y destacan el carácter pétreo y macizo del edificio; se acentúa todo aquello que refuerza el carácter grave y simbólico del edificio. A estos arquitectos que construyeron poco, pero proyectaron mucho, se les ha llamado arquitectos de la revolución. Su “Ethos” de mejorar el mundo se corresponde con el espíritu revolucionario, a través de una arquitectura que debía deparar felicidad y armonía a una sociedad purificada moralmente.


LA ARQUITECTURA NEOCLÁSICA EN ESPAÑA

Durante la segunda mitad del s. XVIII el esfuerzo por la depuración y simplificación de las formas arquitectónicas, es una tarea que se abordará desde la recién creadas “Academias”. La Academia de San Fernando fiscaliza todo cuanto se construye en España desde 1780; propugna el estudio de la arquitectura clásica y envía pensionados a Italia y París.

Los autores más importantes son:

· Ventura Rodríguez (1717-1785), un arquitecto de transición dentro de un marcada eclecticismo.

· Francisco Sabatini (1727-1798), que supone ya la consolidación definitiva de las tendencias clasicistas.

· Juan de Villanueva (1739-1811). Es el único arquitecto español relacionado con la arquitectura de la razón. Su estancia en Roma, pensionado por la Academia de San Fernando, y su fascinación por dicha ciudad marcarán toda su obra. Destacan las siguientes construcciones: Casita de arriba y Casita de Abajo, en El Escorial. El Museo del Prado, en el que alterna el uso de la piedra y el ladrillo, logrando conciliar la monumentalidad clásica, la modernidad de su tiempo y la funcionalidad de la obra. Fue concebido como Museo de Historia Natural. El Observatorio astronómico de Madrid, obra dotada de un sentido admirable de la proporción, de gran sobriedad y elegancia. El estilo siguió vigente durante toda la primera mitad del siglo XIX; en 1850 se terminaba el edificio de las Cortes.

martes, 1 de octubre de 2019

Fundamentos del Arte I. Mesopotamia. Repaso





Leeeste texto de E. Gombrich sobre la civilización mesopotámica de su libro "Breve historia del tiempo". A continuación contesta el cuestionario sobre el mismo.

“ La semana tiene siete días. Se llaman..., ¡bueno, eso ya lo sabes! Pero, probablemente, no sabrás desde cuándo los días no van pasando uno tras otro, sin nombre ni orden, como pasaban para los hombres primitivos. Ni quién los reunió en semanas y les dio su nombre a cada uno. Eso no ocurrió en Egipto, sino en otro país donde también hacía calor. Y, en vez de un río, el Nilo, había incluso dos: el Eufrates y el Tigris. Por eso, aquel país se llama el país de los dos ríos. Y, como la tierra que merece la pena se extiende entre las dos corrientes, se le llama también país entre ríos, o con una palabra griega, Mesopotamia. Esta Mesopotamia no se halla en África, sino en Asia, pero no demasiado lejos de nuestra zona. Está situada en el Próximo Oriente. Los dos ríos, el Eufrates y el Tigris, desembocan en el golfo Pérsico.

Tienes que imaginar una amplísima llanura a través de la cual corren esos dos ríos. Es cálida y pantanosa y, a veces, las aguas inundan también el país. En esa llanura se ven en la actualidad de vez en cuando grandes colinas, aunque no son colinas de verdad: si comenzamos a excavar en ellas, encontraremos en primer lugar una gran cantidad de ladrillos y escombros. Poco a poco, nos iremos topando con altas y sólidas murallas, pues estas colinas son, en realidad, ciudades en ruinas, grandes ciudades con calles largas tiradas a cordel, casas altas, palacios y templos. Al no estar construidas en piedra, como en Egipto, sino con ladrillos, se han desmoronado con el paso del tiempo por la acción del Sol y, finalmente, se han hundido formando grandes montones de escombros.

Una de esas escombreras de un paraje desértico es hoy Babilonia, que fue en otros tiempos la mayor ciudad del mundo, con un increíble pulular de personas llegadas de todos los rincones que llevaban allí sus mercancías para intercambiarlas. Otra de esas escombreras, al pie de la montaña, aguas arriba, es también la segunda ciudad mayor del país: Nínive. Babilonia fue la capital de los babilonios. Eso es fácil de recordar. Nínive, sin embargo, fue la capital de los asirios.

Este país no estuvo casi nunca gobernado en su totalidad por un único rey, como Egipto. Tampoco fue un imperio de duración tan larga y que se mantuviera con fronteras fijas. En él habitaron múltiples pueblos y numerosos reyes que gobernaron sucesivamente; los pueblos más importantes fueron los sumerios, los babilonios y los asirlos. Hasta hace poco se creía que los egipcios eran el pueblo más antiguo en poseer todo cuanto denominamos cultura: ciudades con artesanos, príncipes y reyes, templos y sacerdotes, funcionarios y artistas, una escritura y una técnica.

Desde hace algunos años sabemos que los sumerios se hallaban por delante de los egipcios en varios de estos asuntos. Excavaciones realizadas en las escombreras que surgen del llano en las proximidades del golfo Pérsico nos han mostrado que a los habitantes de aquellos lugares se les había ocurrido la idea de modelar ladrillos con barro para construir con ellos casas y templos más de 3.100 años a. C. Bajo uno de los mayores montones de escombros se hallaron ruinas de la ciudad de Ur, donde, según la Biblia, vivieron los antepasados de Abraham. Allí se encontró un gran número de tumbas que debían de remontarse, aproximadamente, al mismo tiempo que la pirámide de Keops en Egipto. Pero, mientras la pirámide se halla vacía, en este otro lugar se descubrieron objetos magníficos y sorprendentes. Maravillosas alhajas de oro para mujeres y recipientes también de oro para ofrendas sepulcrales. Cascos de oro y puñales cubiertos de ese metal y piedras preciosas. Arpas suntuosas decoradas con cabezas de toros e—imagínatelo—un tablero de juego con cuadrados como los del ajedrez hecho de preciosas incrustaciones.

En estas escombreras se encontraron también piedras redondas con sellos, y tablillas cerámicas con inscripciones. Pero no en jeroglíficos, sino en otro tipo de escritura casi más difícil aún de descifrar. Precisamente porque ya no emplea imágenes, sino trazos aislados acabados en punta y con aspecto de triángulos o cuñas. Se llama escritura cuneiforme. En Mesopotamia no se conocieron los libros de papiro. Todos los signos se escribían en arcilla blanda que, luego, se cocía en hornos, formándose así tablillas de cerámica duras. Se han hallado grandes cantidades de esa clase de tablillas de época antigua. Contienen largas y hermosísimas leyendas y relatos fabulosos que hablan del héroe Gilgamesh y de su lucha con monstruos y dragones. Y también numerosas inscripciones en las que ciertos reyes informan sobre sus hazañas y se enorgullecen de los templos erigidos por ellos para la eternidad y de cuántos pueblos han subyugado.

Se han encontrado tablillas antiquísimas con informes de comerciantes, contratos, certificaciones, listas de mercancías, etcétera. Por eso sabemos que los antiguos sumerios fueron ya, como lo serían más tarde los babilonios y los asirios, un gran pueblo de comerciantes capaz de llevar muy bien las cuentas y distinguir con claridad lo justo de lo injusto.

De uno de los primeros reyes babilonios que dominaron todo el país conocemos una de esas grandes inscripciones grabada en una piedra. Es el código legal más antiguo del mundo: las leyes del rey Hammurabi. El nombre suena como salido de un libro de cuentos, pero las leyes son muy razonables, rigurosas y justas. Por eso podrás guardar en la memoria cuándo vivió Hammurabi, aproximadamente: unos 1.700 años a. C., es decir, hace 3.700 años.

Los babilonios eran rigurosos y diligentes, como lo fueron también más tarde los asirios. Pero no pintaban figuras tan coloristas como los egipcios. En sus esculturas y representaciones sólo suele verse, en la mayoría de los casos, al rey de caza o a sus enemigos presos y atados de pies y manos arrodillados ante él, además de carros de guerra que ponen en fuga a pueblos extranjeros, y a guerreros que asaltan fortalezas. Los reyes tienen una mirada sombría, llevan barbas largas negras y rizadas y pelo largo y en bucles. A veces los vemos ofreciendo sacrificios a los dioses; al dios del Sol, Baal, y la diosa de la Luna, Ishtar o Astarté.

En efecto, los babilonios y los asirios rezaban al Sol, la Luna y las estrellas, considerándolos sus dioses. En las noches claras y cálidas observaron durante años y siglos el curso de los astros. Y como eran personas de mente clara e inteligente, se dieron cuenta de la regularidad del recorrido de las estrellas. Pronto reconocieron las que parecen estar fijas en la bóveda del cielo y que vuelven a encontrarse cada noche en el mismo lugar. Y dieron nombres a las figuras formadas en el firmamento, tal como hoy hablamos de la «Osa Mayor». Pero aún se interesaron más por las estrellas que se mueven en la bóveda celeste y tan pronto se sitúan en la proximidad de la «Osa Mayor», como, por ejemplo, cerca de «Libra». Por aquel entonces se creía que la Tierra era un disco fijo, y el firmamento una especie de esfera hueca tendida como una concha sobre la Tierra y que giraba una vez al día. Seguro que les extrañaba de manera especial que las estrellas no estuviesen todas fijas en aquella concha celeste y que algunas pudieran ser móviles, por así decirlo, y desplazarse de un lado a otro.

Hoy sabemos que son los astros los que se mueven a una con la Tierra en torno al Sol. Los llamamos planetas. Pero era imposible que los antiguos babilonios y asirios lo supieran; por eso creían que detrás de aquello se escondía alguna magia misteriosa. Dieron a esos astros nombres propios y los observaron siempre con atención, pues creían que se trataba de seres poderosos y que su posición significaba algo para el destino de los seres humanos. Por eso deseaban predecir el futuro según la posición de dichos astros. Esta creencia se llama adivinación por los astros, o, con una palabra griega, astrología. Se creía que algunos planetas proporcionaban suerte; y otros, desgracia. Marte significaba guerra; Venus, amor. A cada dios de un planeta se le consagró un día. Y, como con el Sol y la Luna sumaban exactamente siete, dieron origen a nuestra semana. Todavía seguimos diciendo lunes (por la Luna) y martes (por Marte). Los cinco planetas conocidos entonces se llamaban Marte, Mercurio, Júpiter, Venus y Saturno. En los nombres castellanos de la semana se reconocen estos nombres de los planetas, al igual que en muchas otras lenguas que se siguen hablando en la actualidad. Fíjate en los nombres franceses de la semana. Se llaman mar-di (de Marte), mercre-di (de Mercurio), jeu-di (de Júpiter), vendre-di (de Venus). Para el sábado, observa el inglés. En esta lengua, el día de Saturno se llama Satur-day. En alemán es algo más complicado porque los nombres grecorromanos de los dioses han sido sustituidos dentro de lo posible por sus correspondientes dioses antiguos germánicos. Así el miércoles, Dienstag (mar-tes) deriva, quizá, de Zius-Tag [día de Ziu], pues Ziu era el antiguo dios alemán de la guerra; de la misma manera, Donnerstag (jueves) proviene de Donar, el antiguo dios alemán al que se veneraba de la misma manera que a Júpiter. ¿Podías creer que nuestros días de la semana tienen una historia tan honorable y curiosa y con tantos milenios de antigüedad?

Para hallarse más cerca de las estrellas y poderlas ver también mejor en su país brumoso, los babilonios, y todavía antes los sumerios, levantaron extraños edificios. Grandes y amplias torres superpuestas e imponentes formando varias terrazas, con enormes contrafuertes y altas escalinatas. El templo para la Luna o los planetas se alzaba justo en lo más alto. La gente acudía de lejos llevando consigo valiosas ofrendas para que los sacerdotes les pronosticaran el destino a partir de los astros. Estas torres escalonadas surgen aún hoy en ruinas por encima de los montones de escombros, y se pueden hallar inscripciones en que los reyes cuentan cómo las erigieron o repararon. Tienes que pensar que los primeros reyes de esta región vivieron hace alrededor de 3.000 años a. C.; y los últimos, hace unos 550, también a. C.

El último rey babilonio verdaderamente poderoso fue Nabucodonosor. Vivió hacia el 600 a. C. Sus campañas de guerra le hicieron famoso. Luchó contra Egipto y deportó a muchos pueblos a Babilonia como esclavos. Pero sus mayores hazañas no fueron en realidad sus campañas bélicas sino los imponentes canales y depósitos de agua que ordenó construir para hacer fértil la tierra. Desde que esos canales se cegaron y los depósitos de agua se cubrieron de lodo, el país se ha convertido en esa llanura desértica y pantanosa donde se ven surgir a veces colinas de escombros.

Y cuando nos alegremos porque acaba la semana y llega de nuevo el domingo (en alemán Sonn-Tag, el «día del Sol»), pensemos alguna vez en esas escombreras de aquella cálida región pantanosa y en los severos reyes con barbas largas y negras, pues ahora sabemos la relación existente entre todo ello.”

Cuestionario:
1. ¿Qué significa la palabra Mesopotamia? ¿De qué idioma viene?
2. ¿Sobre qué dos ríos se asentaba esta civilización?
3. ¿Por qué a diferencia de Egipto, se han conservado muy pocos restos de la arquitectura mesopotámica?
4. Nombra dos importantes ciudades de Mesopotamia.
5. ¿Quiénes eran los sumerios? ¿Qué inventaron?
6. ¿Qué es el Código de Hammurabi?
7. ¿En Mesopotamia creían en el poder de los astros y su influencia en el destino de los hombres?
8. ¿Cuál fue la mayor hazaña del rey Nabucodonosor?

miércoles, 25 de septiembre de 2019

Fundamentos del Arte I. Mesopotamia: la escultura sumeria



Resultado de imagen de zigurat de urRey Gudea


El arte del periodo sumerio tiene especial brillo en la escultura. Realizan escultura de bulto y de relieve, ambas con las mismas características.


  • Utilizan como material la piedra caliza o el alabastro yeso o alabastrín, que da una mayor finura en la ejecución.
  • Los temas tratados son de la realidad cotidiana, lo que les da un interés histórico muy grande.  la religión no es el centro temático.
  • Especialmente se tratan temas de la paz o de la guerra, y suelen llevar inscripciones explicativas.
  • Las figuras no se estudian como una unidad, sino como un conjunto de partes, por lo que no siempre hay proporción. Suelen ser figuras rechonchas que muestran un gusto por las formas angulosas (en los codos, hombros…)
  • La cabeza suele estar rapada o con trenzas, muchas veces no tienen cuello y la cara suele tener grandes ojos y la nariz muy marcada y curva (por ello se les llama "figuras de perfil de pájaro"). La boca sonríe ligeramente, se dice "expresión del gozo del orante". Los hombres suelen llevar barba larga. 
  • La postura de los brazos es siempre la misma: los brazos delante del pecho y una mano, normalmente la izquierda, forma un puño, que coge la otra mano. Esto cambiará en la época neosumeria.
  • Su indumentaria suele ser siempre igual: un kaunakes, algo similar a un manto, que en el hombre va de cintura para abajo y que en la mujer cubre desde los hombros. Es una piel de animal, normalmente oveja, que a veces llevan por la parte vista de la lana o a veces con la parte de la piel. La primera aparece llena de curvaturas y es lo más frecuente, mientras que en la segunda aparece lisa con unos flecos debajo.

En los relieves, las figuras forman frisos y a veces hay simetría. Hay una jerarquización por tamaños y el fondo es liso, sin paisaje. Al igual que en Egipto, también tiene doble punto de vista, de frente y de perfil.


Esculturas de bulto redondo

Algunas de las mejores obras de la escultura sumeria de bulto redondo son:

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Es algo más tardía y es muy representativa. Se trata de una figura sedente que está sobre una especie de taburete. Es pequeña y rígida y está realizada en alabastro yesoso. No tiene pies. Viste un kaunakes en el que se ven los vellones de lana, que dan algo de movilidad con sus curvas y que marcan un contraste con los brazos, que son muy lisos. Presenta formas angulosas, especialmente en los codos. Lleva la cabeza rapada y barba. Los ojos son muy grandes y expresivos, con lapislázuli incrustado y muy contorneados. Sobre los ojos tiene unas cejas unidas y muy arqueadas, rellenas; esto será muy común y se desarrollará en el neosumerio. La nariz es grande y la boca pequeña, esbozando una sonrisa. Tiene los hombros anchos y las manos en la postura característica.

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martes, 24 de septiembre de 2019

Fundamentos del Arte I. Stonehenge

Os dejo un artículo de El País sobre un descubrimiento junto al yacimiento megalítico de Stonehenge.


¿A qué etapa histórica pertenecería esta construcción?
¿Cuál es la hipótesis sobre la función del recinto?

La Venus Paleolíticas ¿diosas o matriarcas?




La artista estadounidense Nina Paley, activista de la cultura libre y feminista, judía pero atea, ha animado diversas diosas femeninas para denunciar el patriarcado, sobre todo presente en el libro del Éxodo, y la desaparición del culto y adoración a la diosa. 

El vídeo forma parte del largometraje de animación que Paley ha realizado bajo el nombre de ‘Seder-Masochism’. El clip musical tiene como banda sonora la canción ‘You Gotta Belive’ (Tienes que creer) escrita por Norman Whitfield y cantada por las Pointe Sister hacia 1976.

Si quieres descargar gifs de las Venus Paleolíticas o consultar otras obras de Nina Paley puedes pinchar el siguiente enlace Seder-Masochism_by_Nina_Paley o acceder al blog de la autora aquí

Las Venus Paleolíticas

La Venus de Willendorf animada por Nina Paley
Nina Paley

Desde la Historia del Arte se ha discutido mucho sobre la significación y finalidad de estas pequeñas estatuillas. 
Son mujeres desnudas, fuertes y de nalgas carnosas, que acusan acumulación de grasa en glúteos y caderas (tradicionalmente denominadas esteatopigias). La cabeza y las extremidades están reducidas para exaltar sus atributos femeninos: genitales, pecho y vientre abultado (gestación), . La carencia de rostro y agrandamiento de los atributos femeninos se ha relacionado tradicionalmente con una finalidad mágico-religiosa del culto a la fertilidad. 
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Las hipótesis manejadas por los arqueólogos e historiadores es que pudieran tratarse de exvotos utilizados en rituales, es decir que se tratara de imágenes con un valor simbólico, figuras mágico-religiosas, que aludieran a la capacidad reproductiva de la mujer por lo tanto, se admitía que se trataba de algún tipo de culto a la fertilidad o la diosa madre. Esta interpretación se justificaría  por la clara alusión a los atributos femeninos, caderas y pechos grandes, órganos sexuales y reproductivos. Aún así, la finalidad de estas "diosas" no está claro. 
Tampoco hay consenso sobre la finalidad de las diosas neolíticas de Catal Hüyuk, No sabemos a ciencia cierta  si se trataban de divinidades femeninas vinculadas a la fertilidad o a la diosa Madre Tierra, o quizás  tan solo un simple amuleto aunque las últimas teorías sugieren que estas figurillas no eran diosas de la fertilidad, sino que representaban a mujeres ancianas de la élite.

Sea como fuere, lo que si sabemos es que se realizaron por toda Europa siguiendo un mismo modelo. Se trata de figuritas pequeñas, de entre 3 y 22 centímetros que cabían en la palma de la mano. Están talladas en materiales como la piedra, el hueso o el marfil y también elaboradas en terracota. 
Las más sobresalientes pertenecen a los yacimientos de Lespugne, en Francia y Willendorf, en Austria. 
De época neolítica destacan las Venus de Catal Hüyuk, actual Turquía.



figurilla1. Figurilla neolíticaEn 2016 se halló en Catal Hüyuk una nueva pieza de muy buena factura realizada en mármol.
Fue descubierta acostada en la tierra junto a un objeto de obsidiana probablemente con una finalidad ritual. figurilla2. ¿Un depósito ritual?
Foto: Jason Quinlan and the Çatalhöyük Research Project

viernes, 20 de septiembre de 2019

Apuntes Arte Barroco

Saludos, os dejo los apuntes que estamos utilizando en clase para consulta. Podéis descargarlos pinchando aquí

miércoles, 11 de septiembre de 2019

Bienvenidos Curso 2018-19

Hola chicos os deseo un buen inicio de curso y os dejo para consulta el enlace a la Estructura Prueba EVAU
Un saludo