Fundado a finales de 1911 en torno a W. Kandinsky, considerado como segunda corriente expresionista, y al mismo tiempo como reacción contra el cubismo por su excesivo racionalismo. Estos artistas pretendían una pintura de contenido espiritual que tendía a la abstracción. No fue un grupo sólido sino un grupo de artistas que defendían la libertad de creación que no tenían programa común, ni pretendían hacer crítica social y política.
La primera exposición del grupo se produjo en 1912 formado por F. Marc, A. Macke y el propio W. Kandinsky. Más tarde se les uniría Paul Klee.
El grupo toma el nombre de una publicación "Der blau Reiter" en la que aparecía un artículo de Kandinsky "Sobre el problema de la forma" junto a los artículos de sus compañeros y sobre música, que es un componente siempre presente en la vida del pintor.
Tras la muerte de Marc y Macke en la I Guerra Mundial, Kandinsky y Klee se convirtieron en referentes de la pintura de vanguardia.
F. Marc (1880-1916) nacido en Munich viajó a París donde en 1906 entró en contacto con las obras impresionistas y con el fauvismo.
Tenía una fuerte inclinación hacia lo espiritual. Sólo pintaba animales buscando los movimientos, la naturalidad. Sus Caballos azules y sus Caballos Rojos pintados en 1911 reflejan la importancia para él del simbolismo del color. En 1910 escribía a Macke: "Lo azul e el principio masculino, severo y espiritual. El amarillo es el principio femenino, delicado, suave y sensual. El rojo es la materia, la realidad dura y brutal, el color que tiene que entrar en conflicto con los otros dos y sucumbir ante ellos".
A partir de estas ideas podemos intuir que su pintura, como la de su mentor Kandinsky hubiera desembocado en la abstracción.
W. Kandinsky (1866-1944) llegó a Munich en 1896 procedente de Rusia para estudiar pintura. Conocía el fauvismo y el cubismo pero creía en una auténtica revolución artística. El problema que planteaba era si la forma y el color, libres de todo objetivo representativo, podían ser utilizados como lenguaje de contenido simbólico.
Las formas coloreadas debían estar dispuestas sobre la tela tan claramente como las notas en una partitura.
En su tratado "Sobre lo espiritual del arte" Kandisnky distinguía tres clases diferentes de obras suyas:
- una impresión directa de la naturaleza exterior, a lo que llamó Impresión
- una expresión en gran parte inconsciente, espontánea, de carácter interior, de naturaleza no material (es decir, espiritual). A esto lo llamó Improvisación
- una expresión de un sentir interior lentamente formado, elaborado repetidamente; lo llamo una Composición
Al primer grupo pertenecen las obras realizadas hasta 1910, que son el antecedente directo del expresionismo abstracto; al segundo las abstracciones desde 1910 a 1921, y al último las Composiciones.
Improvisación VI. Domingo
Improvisación 9.
Cuando se inició la I Guerra Mundial se trasladó a Moscú hasta 1921 año en el que regresó a Alemania para formar parte de la Bauhaus dirigida por W. Gropius.
Siendo profesor publicará su segundo tratado " Punto, línea y plano"
1. ¿Qué principios comparten el fauvismo y el expresionismo? 2. Realiza una lista con los autores representativos de la primera generación del expresionismo. 3. Explica las diferencias existentes entre los dos grupos representativos del Expresionismo alemán: El puente (Die Brücke) y El Jinente Azul ( Der Blaue Reiter) 4. Tras la I Guerra Mundial surgirá la tercera generación de expresionistas. ¿cuál es la principal característica de este grupo formado por E. Nolde y O. Kokoschka? 5. Tras el visionado de unas escenas de la obra cinematográfica "El gabinete del Dr. Caligary" (1920) de Wiene. Busca información sobre dicha película y realiza una breve sinopsis. ¿A qué movimiento artístico se adscribe?
Denominamos Impresionismo al movimiento pictórico que surge en París en el último cuarto del siglo XIX. Nace como una evolución del Realismo y de la Escuela paisajística francesa del siglo XIX. Se aplica no sólo a la pintura sino también a la música y a la literatura.
Podemos definirlo como un estilo que tiende a captar más la impresión sobre el ánimo que la copia de la realidad. Es más sensual e inmediato que intelectual.
Cronológicamente, el Impresionismo se fragua hacia la década de 1860 hasta 1880, pero la primera exposición del grupo impresionista fue en el año 1874 en el estudio fotográfico de Nadar en París.
Los impresionistas consiguieron cambiar la visión del mundo, nos ofrecen una nueva visión de la realidad.
El nombre de Impresionismo procede de un cuadro de Monet titulado Impresión, sol naciente. En los primeros momentos se utilizaba el término impresionismo con carácter despectivo. Se asociaba con la idea de lo temporal, lo efímero, lo llamado a desaparecer (sol, luna, agua…). Podemos considerarla una tendencia pictórica más aristotélica que neoplatónica ya que busca más la imitación de la realidad que la creación.
El Impresionismo no es una escuela, ni un grupo que se uniera en torno a un manifiesto o programa concreto. Ningún interés de tipo ideológico o político unía a los impresionistas. No tenían un programa concreto aunque coincidían en:
*Su aversión por el arte académico.
*Desinterés total por el “tema”.
*Preferencia por el paisaje.
*Trabajo al aire libre: plein air
Es el encuentro de varios artistas con unas actitudes y preocupaciones comunes. Trabajan los mismos asuntos, dentro de una tendencia realista, pero cada uno con su propio estilo.
Las pinturas impresionistas presentan un aspecto inacabado, lleno de soltura y aparente improvisación, más sensual e inmediato que intelectual.
No buscan representar temas transcendentales, espirituales o apasionantes como los románticos. Se centran en motivos de la vida burguesa: la ciudad, la noche, las excursiones campestres, los cafés, los teatros…
El Impresionismo refleja las transformaciones sociales y filosóficas de la sociedad de la época: por un lado, el florecimiento de la burguesía, por otro, la llegada del positivismo. La burguesía, como nuevo fenómeno social, trae sus propios usos y costumbres; unos afectan al campo, que deja de ser lugar de trabajo para convertirse en lugar de ocio: las excursiones campestres. Es el mundo retratado por Monet y Renoir.
La ciudad, por el contrario, se convierte en nuevo espacio para la nueva clase social: aparecen losflanneurs, paseantes ociosos que se lucen y asisten a conciertos en las calles y jardines de París. También cobra relevancia la noche y sus habitantes, los locales nocturnos, el paseo, las cantantes de cabaret, el ballet, los cafés y sus tertulias.
Es un mundo fascinante, del cual los impresionistas extraen sus temas: en especial Degas o el postimpresionista Toulouse-Lautrec. Porque para ellos se han terminado los temas grandiosos del pasado. Para los impresionistas, por influencia del positivismo, cualquier objeto natural, visible, afectado por la luz y el color, es susceptible de ser representado artísticamente. El cuadro impresionista se vuelca pues en los paisajes, las regatas, las reuniones domingueras, etc.
La pintura impresionista se caracteriza, en líneas generales por:
*Captar el instante.
*La luz es la protagonista: los objetos sólo se ven en la medida en que la luz incide sobre ellos. La luz y sus efectos cambiantes son los verdaderos temas del cuadro. Un mismo tema es pintado repetidas veces a diferentes horas del día. Las formas y los objetos cambian en función de la intensidad de la luz. El cuadro es simplemente un efecto de luz.
*Coloración de las sombras: Desaparecen los contrastes de claroscuro, y el dibujo se extingue o se reduce. No utilizan prácticamente ni el blanco ni el negro porque no existen en la naturaleza. Emplean tonos puros, usan solo colores complementarios para indicar sombras.
*Pincelada suelta: prefieren la mancha pastosa y gruesa. Utilizan toques yuxtapuestos de colores para producir un efecto a cierta distancia. Generalmente no hay un dibujo que proceda al cuadro.
*Nueva valoración del espacio: se consigue con ángulos y encuadres mucho más atrevidos, Las figuras, a veces, no ocupan “el centro” del cuadro y están cortadas por los bordes del cuadro: se trata de un modo de ver próximo al del la fotografía. Suelen aparecer grandes diagonales.
En un principio, los impresionistas no tuvieron la apreciación del público. Pero pronto contaron con dos fuerzas sociales emergentes: la crítica de arte, que se encargará de encauzar el gusto del público; y los marchantes, los vendedores de arte, que colocan sus cuadros en las mejores colecciones del país. Las tertulias, los Salones extra-oficiales y el propio escándalo se convirtieron en vehículos propagandísticos del nuevo estilo. Al principio, la crítica de arte les acusaba de atacar las buenas costumbres artísticas, que no respetaban a los maestros, que sus pinturas no tenían “tema”, que les faltaba dibujo y que dejaban las obras sin terminar.
El Impresionismo cuenta con varias influencias en su configuración:
*los paisajistas del Realismo francés del siglo XIX (Escuela de Barbizon).
*el romántico inglés Turner.
*las referencias, especialmente de color y composición, del Siglo de Oro español (Velázquez sobre todo). También Goya con la lechera de Burdeos.
*las estampas japonesas, muy de moda en la época.
*el surgimiento de la fotografía. No está claro si la espontaneidad de la captación del momento la aprende el Impresionismo de la fotografía o, más bien, ésta es la alumna de aquél.
El resultado es una pintura amable, hedonista, alegre, frecuentemente de paisaje, llena de luz y color, con pinceladas muy cortas que a veces dejan entrever el blanco del lienzo. No son cuadros grandes puesto que responden a encargos privados. Están alejados de cualquier compromiso social (casi todos los impresionistas se fueron de vacaciones al campo o a Inglaterra durante la represión de los movimientos obreros de la década de 1880) y no tardaron en ser refrendados por una amplia aceptación social, de esta burguesía que se veía retratada en los lienzos impresionistas.
El Impresionismo ha sido uno de los movimientos pictóricos más valorados en toda la historia del arte. Algunas pinturas impresionistas han alcanzado precios estratosféricos en las subastas internacionales de arte y las exposiciones de sus obras suelen atraer a miles de espectadores. Ha sido clave en el desarrollo del arte posterior, especialmente del postimpresionismo y las vanguardias.
Los impresionistas se agruparon en torno a la figura de ÉDUARD MANET, el llamado “padre de los Impresionistas”, un gran artista incomprendido. Es el eslabón entre el Realismo y el Impresionismo pero no es plenamente impresionista. Los principales representantes de este movimiento pictórico son Monet, Renoir, Degas, Pizarro (de origen español), Sisley (de origen inglés), Berthe Morisot, Mary Cassat, etc.
El máximo interés de los impresionistas es la luz, pintar la luz y cómo ésta se refleja en los objetos. Lo que se pinta es el instante fugaz, porque la luz natural cambia constantemente. Para ello se recurre, aunque no siempre, al empleo de colores puros, confiando en que sea el ojo del espectador el que los mezcle, aplicando así la teoría de los colores recientemente planteada
La luz obliga a los impresionistas a salir a la calle, al campo, al mar, a pintar al aire libre (plenairismo), abandonando el estudio. Por eso en un catálogo general de estos artistas predominaria de forma absoluta el paisajismo. Habitualmente emplean una pincelada suelta y gruesa, con colores aplicados tal cual salen del bote de pintura, y rehuyen los claroscuros. Y como les interesa la fugacidad de las cosas, a veces las pintan varias veces (serialismo) para dejarnos una crónica de cómo la luz va cambiándolas constantemente.
Listado de obras y autores:
Manet (1832-1883)
Se sitúa a caballo entre el realismo y el Impresionismo. Muchos han clasificado su estilo como naturalista porque se basa en la observación de la realidad y su plasmación sin alteración alguna. Representa la vida tal cual, sin adorno ni metáfora. Por ello sus obras suscitan escándalos y polémicas
Obras:
Desayuno en la hierba, 1863
Olimpia, 1863
Retrato Emile Zola, 1866
Bar Folies- Bergère, 1881-82
Monet (1840-1926)
Su máxima preocupación es plasmar la vibración cromático-lumínica en sus lienzos. La luz engendra el color y la forma. Sus temas preferidos son las marinas, las escenas fluviales y los paisajes.
Obras:
Impresión, sol naciente., 1873
Estación de San Lázaro, 1877
La Catedral de Ruen, 1893
El Parlamento inglés, 1909
Nenúfares (serie) 1919-1923
Degas (1834-1917)
Es un impresionista más de la forma que del color. Es un hábil dibujante, le preocupó captar el movimiento con fidelidad, de ahí que desarrollara temas como las bailarinas y las carreras de caballos.
Obras:
La clase de danza. 1874
Bebedores de absenta, 1876
Carreras,
Renoir
En sus creaciones muestra la alegría de vivir, incluso cuando los protagonistas son trabajadores. Siempre son personajes que se divierten, en una naturaleza agradable. Trató temas de flores, escenas dulces de niños y mujeres y sobre todo el desnudo femenino
Obras:
Moulin de la Galette, 1876
El almuerzo de los barqueros, 1880-81
Otros pintores del impresionismo: Sisley, Pisarro
Tan fiel como Monet a la técnica del Impresionismo se mantuvo Sisley (1839-1899), que fue exclusivamente un pintor paisajista y será Pisarro (1830- 1903), quien lleve hasta las últimas consecuencias el estudio de la luz y el color llegando al post-impresionismo y al puntillismo.
Los autores impresionistas no tenían conciencia de grupo, aunque todos reivindican la libertad a la hora de seleccionar el motivo pictórico, cada uno plasmará lo que ve. Es un arte íntimo arraigado en el sentimiento de la originalidad individual, que se inicia con las vivencias personales y con las experiencias en soledad.
A principios de 1880 estas diferencias estilísticas y las cuestiones personales comenzaron a agudizarse y el Impresionismo como movimiento de vanguardia acabó diluyéndose. De sus cenizas comenzaron a gestarse las propuestas de otros artistas que darán lugar al post-impresionismo y al neoimpresionismo.
Escultor francés que dotaba a su trabajo de gran fuerza psicológica, expresada a través del modelado y la textura. En el arte de Rodin se funden una técnica impresionista, que con la rugosidad de las superficies y la multiplicación de planos obtiene efectos de luz, la profundidad vital y la fuerza colosal que anima las figuras. Se le considera uno de los escultores más importantes del siglo XIX y principios del XX. Estudió arte en una escuela pública para artesanos y por su cuenta en el Louvre, ya que no fue admitido en la École des Beaux-Arts. Durante muchos años trabajó para otros escultores, incluido Ernest Carrier-Belleuse. Rodin colaboró, a principios de la década de 1870 en la realización de una escultura arquitectónica para la Bolsa de Bruselas. En 1875, viajó a Italia, donde se sintió atraído por el tratamiento del movimiento y la acción muscular en las obras de los escultores del renacimiento, Donatello y Miguel Ángel (el fuerte impacto de la terribilitá de Miguel Angel se aprecia en toda su obra). Para Rodin, la belleza en el arte consistía en una representación fidedigna del estado interior, y para lograr este fin a menudo distorsionaba sutilmente la anatomía.
La puerta representaba principalmente escenas del Infierno, la primera parte de la Divina Comedia de Dante. Aunque Rodin no completó las Puertas , creó modelos y estudios de muchos de sus componentes escultóricos, siendo todos ellos aclamados como obras independientes.
Su escultura, en bronce y mármol, se divide en dos estilos. El estilo más característico revela una dureza deliberada en la forma y un laborioso modelado de la textura, el otro está marcado por una superficie pulida y la delicadeza de la forma. Rodin produjo algunas esculturas importantes entre 1858 y 1875, incluyendo entre ellas especialmente Hombre con la nariz rota. Sin embargo, su reconocimiento llegó en 1877 con la exhibición en el Salón de su desnudo masculino La era de bronce. Este trabajo levantó controversia dado su extremado realismo y provocó la acusación de que Rodin había hecho moldes de yeso a partir de modelos vivos. La exhibición en 1880 de su desnudo San Juan Bautista, que resaltaba las cualidades humanas del sujeto, acrecentó la reputación de Rodin. El mismo año comenzó a trabajar en las Puertas del infierno, una puerta de bronce esculpido para el Museo de las Artes Decorativas de París. La puerta representaba principalmente escenas del Infierno, la primera parte de la Divina Comedia de Dante. Aunque Rodin no completó las Puertas del infierno, creó modelos y estudios de muchos de sus componentes escultóricos, siendo todos ellos aclamados como obras independientes. Entre estos trabajos se encuentran El beso (su famosa escultura El Beso, Elaborada entre 1886 y 1890, la escultura corresponde al momento en que Rodin trabaja junto con Camille Claudell). Esta experiencia de una relación en la que el goce de la unión física se unía a una camaradería de tipo espiritual, posiblemente contribuyó a un cambio en su concepción del amor que es evidente en las obras del período. Del amor culpable manifiesto en los grupos de Las Puertas del Infierno, donde las parejas se unen en la maldición del pecado compartido, se pasa a una representación visual del amor en la que una fuerza interna une en audaces enlaces y abrazos a seres que así manifiestan la expansión de su energía vital, de la felicidad compartida. Esta desmitificación y la representación del amor como parte del comportamiento de todo ser humano provocó una fuerte reacción en sus contemporáneos que juzgaron como crudamente realista e impúdica a El Beso (escena aceptada y gozada siempre que se diera un contexto mítico o literario). En este sentido, Rodin habría operado una especie de democratización de la sensualidad erótica. No obstante, la obra gozó de notable aceptación popular. Supone a un tiempo la apoteosis de la belleza y el movimiento, con la multiplicación de planos y la suave ondulación de la superficie), Ugolino, El pensador , Adán y Eva.
Su estilo deriva en plena madurez hacia las formas simbólicas, como en La catedral, reducida a dos manos en posición orante en la que las formas sugieren dimensiones que desbordan sus límites visibles o La mano de Dios, en la que de una etérea nube de mármol brota un cuerpo humano. Estas versiones intelectuales de los temas se desenvuelven en un plano de superación de lo sensible, similar al que acomete Cézanne en pintura. En 1886 terminó Los burgueses de Calais. Rodin también produjo numerosos retratos en los que se revelan los estados emocionales de los sujetos. Entre ellos, cuadros de cuerpo entero de los escritores franceses Honoré de Balzac y Victor Hugo, así como del pintor Jules Bastien-Lepage, también hizo bustos de los artistas franceses Jules Dalou, Carrier-Belleuse y Pierre Puvis de Chavannes. Murió en Meudon, cerca de París, el 17 de noviembre de 1917. Una parte de su obra puede verse en el Musée Rodin, de París.
La obra de François Auguste René Rodin marca, a la par del Impresionismo en pintura, el nacimiento de la escultura contemporánea, aunque su figura desborda los límites de ese movimiento para convertirse en uno de los escultores más grandes de todos lo tiempos. Podemos concluir, por tanto, que el lenguaje escultórico del siglo XX tiene su punto de partida en este extraordinario creador.
La reina Victoria I ocupó el
trono de Gran Bretaña entre 1830 y 1900. Los valores familiares, el amor por lo
doméstico, el aprecio por lo privado, el conservadurismo fueron los valores
dominantes en la época, que se exportaron a todos los países de Europa.
La vida doméstica se desarrolló
también de acuerdo a dichos valores, sobre todo en las casas ocupadas por la
clase burguesa, que en aquella época de auge industrial y comercial empezó a
predominar sobre la aristocracia.
La casa victoriana era algo más que
un lugar de residencia, se convirtió en todo un símbolo que reflejaba el éxito
social y económico de la nueva clase emergente.
El estilo victoriano también
influyó de forma decisiva en la decoración.
En el salón victoriano, estancia
principal, el mobiliario estaría realizado en un estilo historicista. Inicialmente a la manera del célebre artesano
francés André Charles Boulle (1642-1732). Boulle aprendió el oficio de su
padre, y por su gran maestría fue nombrado en 1672 primer ebanista del rey Luis
XIV de Francia. Sus muebles, de ricas maderas talladas con incrustaciones de
concha y latón, se hicieron famosos en Gran Bretaña.
Para los muebles victorianos se prefirió el uso de maderas oscuras, como las de caoba, palo de rosa, nogal o roble, así como la utilización de perfiles curvos y profusas y profundas tallas. El desarrollo de nuevas técnicas industriales abarató los costes, facilitando las reproducciones de estilos históricos, se posibilitó la producción de chapeados, madera curvada y mobiliario de metal.
El papier mâché también fue una innovación material utilizado en el mueble victoriano.
En la década de 1820 se empezó a aplicar sobre mobiliario, buscando nuevos modos de decorarlo, las incrustaciones de madreperla. Las creaciones resultantes solían ser pequeñas piezas domésticas como las escribanías y los portasobres.
Durante los años 30 y 40 el mobiliario refleja el gusto por los estilos históricos, tan de moda en este periodo, en concreto por el estilo más apreciado: el gótico. El interés por el gótico se originó en el siglo XVIII y se desarrolló a lo largo del s. XIX. Entre 1820 y 1870 se realizaron 343 edificios, como el edificio del Parlamento (1836), convertido en el paradigma del arte neogótico.
El neogótico llegó a su máximo esplendor gracias a August Welby Northmore Pugin (1812-1852),
que fue diseñador junto con Charles Barry del Palacio de Westmister en estilo gótico perpendicular y del Big Ben, en 1850. Pugin influyó en toda una generación de diseñadores. Para la Exposición Universal de Londres de 1851 preparó una sección denominada “Corte Medieval”, y lo hizo con esmero tan obsesivo que agotó su salud mental y falleció al año siguiente. Fue la máxima personalidad europea impulsora del medievalismo.
Este revival sin embargo utilizó el gótico con poca fidelidad, dando lugar a muebles de estructura Regencia en los que se colocaban gabletes, pináculos y tracerías sin demasiado conocimiento ni fidelidad. En cualquier caso, su esplendor y máximo desarrollo se establece entre 1860 y 1890.
El granate y el verde son los colores dominantes en los interiores victorianos de mediados de siglo. En terciopelo es el tejido
elegido para tapizar el mobiliario decorado con pasamanería dorada. La consola
con espejo y tablero de mármol es uno de los muebles más representativos de la
época. Aunque procede de los salones de los palacios, en el s. XIX era un
mueble que no faltaba en ninguna estancia importante de las casas burguesas y
se destinaba a la exposición de objetos decorativos o del reloj.
El quinqué es el precursor de la
moderna lámpara de mesa y solían estar realizados de bronce dorado con esferas
de cristal que almacenaban el aceite que servía de combustible.
Las ventanas se vestían con
visillos y terciopelo mientras que las alfombras embellecían el suelo. Por otro
lado, el revestimiento de las paredes solía ser de papel impreso por
cromolitografía.
La moda Inglesa del s. XIX
Por otro lado la moda inglesa del s. XIX sufrirá una
evolución importante.
A principios del s. XIX, la moda femenina en Inglaterra
sigue los dictados del estilo imperio francés: cinturas altas, amplios escotes
y tejidos pesados de satén o terciopelo.
Pero esta tendencia no dura más allá
de la década de los años veinte, pues hacia 1830, coincidiendo con la época
victoriana, se produce un cambio radical en la forma de vestir: trajes con
mangas voluminosas, escotes ovales que apenas dejan ver los hombros, adornos y
finos bordados en la parte inferior de la falda y tejidos frecuentemente
ligeros.
Durante el segundo periodo victoriano se producen dos
interesantes innovaciones: el gusto por los colores solemnes, como burdeos,
violeta, marrón, champán y negro, y la aparición de la crinolina.
Hacia 1846 surge la moda de las faldas cubiertas con
volantes, a veces muy numerosos, y en ocasiones confeccionados a base de varias
faldas superpuestas.
Actividades.
1. Define los siguientes conceptos: crinolina, capitoné, neogótico, revival, quinqué.
2. Busca imágenes pictóricas (retratos femeninos, escenas interiores) que reflejen el estilo y moda victoriana.
3. Busca información sobre el movimiento "Arts and Crafts" y sus objetivos.
Saludos! Os dejo un video-resumen de la arquitectura del s. XIX desde la arquitectura del hierro hasta la Escuela de Chicago y otro del Modernismo.
1. Realiza un esquema con las características de la arquitectura del s. XIX en sus diversas corrientes: historicista, la arquitectura de hierro y cristal y por último, la Escuela de Chicago.
2. Sintetiza las características del Art Nouveau y sus diferencias con la Sezessión Vienesa. Cita obras y autores principales.
El siglo XIX constituye una etapa especialmente agitada de la historia europea, caracterizada por profundos cambios en todos los órdenes:
- La economía está marcada por la revolución industrial, que iniciada a finales del s. XVIII, se extiende por toda Europa. Además se produce la consolidación del capitalismo industrial que provocaría tensiones sociales.
- En lo social, la vieja sociedad estamental es sustituida por la sociedad de clases, es decir, la posición que un hombre ocupa en la sociedad ya no depende de su nacimiento sino de su situación económica, de su riqueza. Es la riqueza la que otorga los derechos: a mayor poder económico, mayor poder político. Así la nobleza, salvo en algunos países, es desplazada por la burguesía que se convierte en la nueva clase dominante: la Revolución Francesa (1789) supuso el acceso de la burguesía al poder político en Francia; y las revoluciones europeas de 1830 y 1848 consolidarán su posición social. Pero, a la vez, el proletariado irá cobrando conciencia de su fuerza, canalizada por las diversas doctrinas socialistas.
La política es reflejo de las tensiones sociales. Napoleón pretendió consolidar ciertas adquisiciones de la Revolución y extenderlas por toda Europa y por otro lado provocó una reacción, tras su derrota, para restaurar el Antiguo Régimen. Sin embargo, la fuerza económica y social de la burguesía es creciente. De esta tensión entre los burgueses liberales y los monárquicos absolutistas, surgirán los citados movimientos revolucionarios de 1830 y 1848.
Paralelamente, destaca el desarrollo de los nacionalismos. Se produjeron la independencia de Grecia del Imperio Turco-Otomano y las unificaciones de Alemania e Italia de la segunda mitad del siglo. Este proceso se debe a diversas circunstancias pero, sin duda, fue favorecido por las ocupaciones napoleónicas, que desarrollaron en los pueblos el sentimiento de sus peculiaridades históricas, culturales, lingüísticas, etc.
Una gran parte de la producción romántica estuvo determinada por la necesidad de difundir exterior e interiormente una identidad nacional, como la expresión formal de una comunidad de individuos ligados por un pasado y unas costumbres comunes.
Desde un punto de vista filosófico se abre el camino el idealismo, frente al racionalismo del s. XVIII, y la exaltación del yo que rechaza límites y lucha por su libertad. Por otro lado, el liberalismo político defiende las libertades individuales y la soberanía popular, es decir, el poder reside en el pueblo, el cual lo ejerce a través de unos representantes elegidos por sufragio y dentro del marco de una Constitución.
El Romanticismo no es una simple corriente literaria, sino un amplio movimiento que abarcó diversos aspectos de la cultura y vida europeas y cuyo momento de máximo esplendor se alcanzó entre 1815 y 1848.
En primer lugar supone una crisis del racionalismo, una reacción contra el imperio de la razón: se pierde la fe en que ésta pueda explicar y ordenar el mundo, y dirigir la política, la moral, las artes...Se derrumban por tanto los valores precedentes y surge un nuevo espíritu, cuyos primeros pensadores y artistas surgen en Inglaterra y Alemania. Se pasará a reclamar el poder creador del espiritú, la importancia de la imaginación, el sentimiento y la pasión.
El paso del tiempo y la muerte se convirtieron en la extrema situación en la que se planteaban, con la mayor crudeza, los frágiles límites de nuestra existencia. En este contexto, la religión cobró una gran importancia ya que se convirtió en una necesidad dada las irrefrenables ansias de trascendencia que sintió todo romántico. Por ello se vio impulsada la pintura religiosa. Precisamente uno de los primeros grupos de artistas románticos es conocido como los Nazarenos.
En lo estético, se rechazan las formas neoclásicas, fundadas en la razón. A lo romántico no le sirven los cánones de aquella belleza contenida, estática, equilibrada, ordenada. Deja de interesar la "armonía", la "perfección", el "equilibrio". Por el contrario se busca el dinamismo, su intensidad expresiva y su fuerza sentimental y se dará entrada a lo irracional, lo misterioso, lo sublime. Por encima de todo el "yo" del creador/artista .
Actividad.
1. Resume la situación política y social del s. XIX
2. Tras la lectura del texto, sintetiza las características de ésta época desde el punto de vista artístico.
3. Busca rasgos comunes entre la pintura y la literatura romántica
*Título de la obra.
*Autor.
*Cronología y estilo.
*Comitente (si es que lo hubo, o si por el contrario, fue hecha motu propio por el artista)
*Tema.
*Técnica y aspectos formales: composición, color, perspectiva y volumen, luz, hieratismo o dinamismo, ethos o pathos, etc.
*Influencias.
*Función y significación.
Cuadro 1. La balsa de la Medusa. Théodore Géricault.
Cuadro 2. La libertad guiando al pueblo. Eugène Delacroix.
Cuadro 3. Mujeres de Árgel. Eugène Delacroix.
Cuadro 4. La barca de Dante. Eugène Delacroix.
Cuadro 5. La muerte de Sardanápalo. Eugène Delacroix.
Cuadro 6. La matanza de Quíos. Eugène Delacroix.
Cuadro 7. Caminante en un mar de nubes. Caspar David Friedrich.
Cuadro 8. Lluvia, vapor y velocidad. William Turner.
Cuadro 9. La catedral de Salisbury. John Constable.
Cuadro 10. Los fusilamientos del 3 de mayo de 1808. Francisco de Goya.
Todas las imágenes mostradas en este actividad proceden de la Wikipedia, public domain.
Durante la primera mitad del s.XIX la pintura estaba sometida a una reglamentación rigurosa por géneros o especialidades temáticas. El género más importante era el histórico que, de forma general, englobaba todos aquellos cuadros en los que se presentaba un relato ( biblíco, mitológico, religioso, literario) o hecho histórico propiamente dicho.
Poco a poco otros géneros menos valorados por su aparente simplicidad técnica empezaron a cobrar importancia y dónde lo verdaderamente importante empezaba a ser la pintura en sí misma.
La contemplación de la naturaleza es una de las experiencias románticas más genuinas asociada a interpretaciones subjetivas.
El paisaje romántico alemán es un ejemplo de la importancia y reflexión que teóricos y artistas realizaron sobre el efecto sublime que producía la contemplación de la naturaleza. Se empleaba éste calificativo para referirse a todo aquello que producía una emoción sobrecogedora, entre el temor y el placer: las grandes cordilleras, con profundos abismos; los parajes solitarios o ruinas abandonadas; el mar inmenso.
Caspar David Friedrich (1774-1840) es el artista más importante del romanticismo alemán
El paisaje romántico inglés también se caracterizó por su fascinación por la naturaleza, W Turner (1775-1851) concibe el paisaje como un lugar majestuoso, como una arrebatadora fuerza que atrapa todas las cosas hasta desintegrar sus formas concretas.
John Constable ((1776-1837) sin embargo muestra una actitud diferente, la del paseante emocionado por los placeres comunes de la vida rural, al placer estético captado por los sentidos. Sus pinturas llenas de claridad, revelan un entusiasmo respetuoso y amable por todas aquellas cosas, aparentemente simples de la vida campestre: la colina, el campo cultivado, la corriente de agua, los animales. Podríamos decir que es el mejor pintor de lo pintoresco, calificativo utilizado para caracterizar aquello que resulta curioso y sorprende de manera agradable.
La obra representa el levantamiento de los ciudadanos de Paris que tuvo lugar los días 27, 28 y 29 de julio de 1830. Es una de las revoluciones burguesas, que puso fin a la restaurada la monarquía borbónica de Carlos X, siendo sustituido por Luis Felipe de Orleans más cercano a los burgueses liberales.
La revuelta se inició el 27 de julio como protesta contra una serie de ordenanzas que restringían libertades ciudadanas. Jóvenes republicanos se pusieron al frente de la insurrección que levantaron barricadas. La revuelta rebasó las fronteras de Francia y dio lugar a levantamientos similares, de lucha contra los monarcas reaccionarios o de liberación nacional , en varios países europeos.
Según G. C. Argan nos encontramos ante el primer cuadro político de la pintura moderna, pues en su opinión la historia contemporánea es la lucha política por la libertad. Libertad que, según este mismo autor, estaba ligada indisolublemente en aquella época al concepto de Patria. De ahí que la figura central de la mujer, que es alegoría de la libertad, lo sea también de la nación. La lucha por la libertad y por la nación de dónde nacerá el nacionalismo, es una temática recurrente de los artistas románticos. El mismo autor trata idéntico tema en otras obras como La matanza de Quíos que también refleja un episodio de la lucha del pueblo griego por su liberación del yugo turco
En el cuadro aparecen jóvenes, adultos, clase obrera, burgueses y soldados defendiendo a la Libertad (Francia) representada como una mujer empuñando un fusil de la época (rasgo realista). Entre los muertos del primer plano (abajo, a la derecha del espectador) aparecen también soldados leales a Carlos X.
El personaje del sombrero es un burgués, autorretrato de Delacroix. En una carta fechada el 18 de octubre de 1830 escribió a su hermano: "He comenzado un cuadro de tema moderno, una barricada...y, si no he luchado por la patria, por lo menos pintaré para ella". Aunque, como era habitual en los románticos, Delacroix criticaba a la pequeña burguesía por su estrechez de miras, él mismo procedía de una familia de la alta burguesía y frecuentaba los salones y los ambientes de las altas esferas burguesas. Por otra parte, así como fue revolucionario en 1830, adoptó una postura contrarrevolucionaria en 1848, en la que comienza a emerger la clase obrera (ese año Marx publica su Manifiesto Comunista). Fue un autor políticamente comprometido.
La figura de la Libertad, (cuyas referencias a la escultura clásica podemos advertir en el tratamiento de los paños, la desnudez, la postura) porta dos símbolos revolucionarios: el gorro frigio y la bandera tricolor. En segundo plano aparece Notre-Dame de París, en una de cuyas torres ondea la bandera revolucionaria.
La composición del cuadro es claramente piramidal, presentando muchas coincidencias con La Balsa de Medusa de Géricault, obra en la que posiblemente se inspira. Argan ha señalado que al igual que en la balsa, «el plano de apoyo es inestable, construido con vigas inestables (la barricada), y de esta inestabilidad nace y se desarrolla in crescendo el movimiento de la composición» que acaba culminando en una persona que agita algo, en el caso de la balsa un harapo y en este una bandera. No obstante, este mismo autor señala que aunque hay similitudes, también hay diferencias, y así en mientras que en la obra de Géricault el movimiento es de delante hacia atrás, en la Libertad es todo lo contrario (hacia el espectador).
La obra está impregnada de movimiento no solo por los gestos dramáticos de los personajes, y por la composición en diagonales, sino porque los del primer plano avanzan sobre la quietud de los muertos que se encuentran en la base de la composición y todas las formas muestran ondulaciones que ponen de manifiesto la admiración del autor por Rubens. Por otra parte la luz lo refuerza, pues es una luz dramática y compleja, con zonas iluminadas y otras en penumbra, pero cuyo origen no se vislumbra. La figuras del primer plano aparecen iluminadas por un foco lateral, pero a su vez se recortan a contraluz sobre un fondo encendido, humeante y nuboso, que dota de más inquietud a la composición.
La perfecta combinación de tema, movimiento, luz y color, junto a una pincelada suelta que en los planos posteriores (por ejemplo, los combatientes de detrás de la mujer) recuerdan a Goya, determinan que nos encontremos ante una obra y un autor de una tremenda trascendencia en la pintura contemporánea. Por otra parte su maestría en ordenar grandes composiciones como La muerte de Sardanápalo o la de esta obra, es también evidente. Delacroix, que tuvo una formación neoclásica, reaccionó contra el academicismo y llegó a convertirse en el culminador del romanticismo del que su amigo Géricault fue iniciador.
El Art Decó (Artes Decorativas e Industriales) es el estilo artístico, por excelencia, de las artes decorativas y aunque fue durante bastante tiempo menospreciado por los críticos del arte su revalorización se produjo con fuerza en los años 60 del siglo XX.
Para saber más sobre el origen y significado del movimiento "Art Decó", desarrollado en los años 20-30 y paradigma de un estilo esteticista, decorativo, bello y de consumo, os recomiendo el visionado del siguiente vídeo y la lectura de los materiales,
Puedes consultar más información y materiales aquí y aquí
Actividades.
1. Indica las características generales del art decó.
2. Explica las influencias recibidas por T. Lempicka.
3. Establece la relación entre Coco Chanel y T. Lempicka.
Tamara Lempicka es la representante más importante del movimiento Art Decó. Artista de origen ruso-polaco, nació el seno de una familia bien situada económicamente. Con 18 años, en 1916 se casó con Tadeusz Lempicki y con él abandonó Rusia huyendo de la revolución. Llegó a París en 1918 y allí iniciaría su formación artística.
Durante los años 20, Tamara se involucra en la vida bohemia de París, alternando con personalidades como Picasso. Se especializó en retratos y desnudos femeninos muy sensuales, cantantes, actrices fueron sus modelos. Sus obras, herederas en cierto modo del cubismo, reflejan perfectamente este estilo lujoso y decadente del periodo de entreguerras. Lempicka logró convertirse en la retratista de moda. Cobraba verdaderas fortunas por sus obras y se pasaba las noches de fiesta, y cambiando de amante como de vestido. Sus cuadros son muy atractivos y vistosos, pero al igual que el art decó no dejan de ser una simple fachada decorativa que no esconde mucha cosa detrás. Al cabo de unos pocos años ya habían pasado de moda, al igual que el estilo al que pertenecían
En 1925, tuvo lugar la primera exposición de Art Decó en París en la que participa activamente, lo cual le permite aparecer en revistas americanas como el Harper´s Bazar. En ese año Tamara y Kizette , su hija, viajan a Italia para estudiar las obras maestras clásicas y el Conde de Castelbarco organiza la primera exposición de Tamara. En 1928 se divorcia de Tadeus y ese mismo año conoce al Barón Raoul Kuffner, convertido en marchante y coleccionista de su obra, y con el cual se casará en 1933. Durante este tiempo se ha producido un intenso reconocimiento de su pintura, siendo el cuadro Tamara al volante de un Bugatti verde, posiblemente el más emblemático de esta manera independiente y libre de vivir. Este autorretrato lo pinto por encargo para la portada de una revista de modas alemana, “Die Dame”, que querían una imagen que reflejase la emancipación femenina.
Al estallar la II Guerra, se marcha a los Estados Unidos, donde sigue teniendo éxito, quizás más como baronesa que como pintora, ya que la llama del art-decó se está apagando.
El desnudo y el retrato son sus principales géneros. Hombres elegantemente vestidos, o bien mujeres etéreas, con las telas de sus vestidos flotando.
Se quiso ver también ciertos rasgos propios del cubismo en su obra, y desde luego la artista tuvo contacto con el movimiento, adoptando cierta geometrización en algunas de sus obras.
Para profundizar en este movimiento artístico y en la figura de Tamara Lempicka puedes consultar el blog de Ana, pincha aquí
En Estados Unidos, centro del capitalismo occidental, se desarrolla el Pop Art
en su estado más pleno. Los artistas ironizan a través los objetos de consumo
popular tan corrientes como serían los helados, cigarrillos, botes de conserva...
El Pop Art anglosajón tuvo lugar antes que el americano y, en principio, no
tienen una influencia mutua pero comparten una temática común en la que el
artista intenta crear a través de su obra el reflejo de una realidad.
En este nuevo movimiento artístico, las obras dejan de ser un elemento considerado
como único, para pasar a ser pensados como productos en serie, la cultura
de masa se impone. El propósito del artista radica en ofrecer un testimonio del
mundo moderno y actual que está viviendo. Gracias a consignas ingeniosas e
irónicas logran poner de relieve cómo la cultura capitalista estaba transformando
el estilo y el arte hasta el punto de que los cuadros son objetos y los objetos
son cuadros.
En la consolidación del pop americano fue decisiva la presencia en Nueva York de Marcel Duchamp y otros
representantes de la corriente dadaísta . Una
exposición celebrada en 1961, "The art of assemblage", con Dine, Johns, Kienholz y
Rauschenberg, confirmaría que el arte pop americano, al menos el de sus precursores, fue un
retorno al dadaísmo y, por tanto, una nueva forma de arte neodadá. Ese resurgimiento del
espíritu dada también se dio en otros ámbitos de la cultura, como el musical
Si Duchamp puede considerarse el precursor de la primera época
pop, a Léger se le considera como el antecesor de la segunda etapa, la neoyorquina, la más
racional, clásica y limpia. De Léger interesó tanto su vertiente plástico-social, el hacer del
color el instrumento básico para modificar la ciudad, la calle, como su tratamiento del
objeto. Al contrario que sus contemporáneos, Léger aisló el objeto, lo trató como un
elemento activo al margen de toda atmósfera, lo acercó a la imagen publicitaria e incluso a la
cinematográfica, en la que se valió de los primeros planos. Lichtenstein es uno de los artistas
que más cerca está de este objeto promovido al rango de "absoluto figurativo" implícito en la
obra de Léger.
Aparte de las innovaciones lingüístico-formales, el arte pop se distingue de otros realismos
precisamente por los repertorios iconográficos y por las temáticas relacionadas directamente
con los modos de vida de la sociedad de masas y de consumo. La propaganda, el sexo, los
objetos prefabricados de las sociedades industriales enmascaran unas imágenes que, más allá
de su papel de representación, funcionan a la manera de símbolos.
El objeto pop no es ni representado, según los criterios tradicionales de la mímesis, ni
presentado, a la manera de los objetos de Duchamp, sino simbolizado. Las temáticas pop
expresan simbólicamente situaciones colectivas. La relación directa entre la temática pop y
la sociedad en la que se origina sería en último término lo que explicaría la gran diferencia
entre el pop anglosajón, el europeo continental y el norteamericano, viva expresión este
último del modo de vida americano, el denominado American way of life.
Las obras pop se ha apropiado de técnicas expresivas
inspiradas en los mass media, como la fotografía y distintos procedimientos derivados de ella
(ampliaciones y yuxtaposiciones, collages, fotomontajes), el cómic y el cartel publicitario,
con sus diferentes técnicas visuales (acumulación, oposición, supresión).
La utilización de la pintura acrílica, derivada de los colores planos del cartel, el cultivo de la
bidimensionalidad, el recurso del dibujo nítido y la utilización del gran formato son otras
tantas características del pop-art americano, a las que tendríamos que añadir la de
despersonalización, aspecto en el que el pop ha manifestado un mayor distanciamiento y
rechazo con respecto a los planteamientos del expresionismo abstracto y del surrealismo.
La despersonalización y la objetividad nos apuntan otra característica del pop: la neutralidad,
el acriticismo. La postura pop frente a la realidad nunca es crítica en sentido estricto. El
realismo pop no es un realismo social que sirva a ideología alguna, a no ser la capitalista. La
actitud que revela el artista pop es una actitud conformista respecto al sistema, pero
inconformista respecto al arte. El pop-art rechaza las convenciones estilísticas y temáticas de
la tradición aristocrática del arte, al tiempo que desprecia la cultura de museo, el arte
institucionalizado, el arte de los grandes maestros.
Lo que sí existe entre todos los artistas pop es una verdadera fascinación por la ciudad (sus
vallas, sus letreros, sus supermercados, sus tiendas), y por el mundo de los mass media,
símbolo, al decir de Rosenquist, de "nuestra sociedad libre".
Los pioneros del pop: Rauschenberg y Johns.
La vía neodada
Bajo la influencia de Duchamp, hacia 1955 se empieza a sentir en Estados Unidos las primeras
voces disidentes del expresionismo abastracto. El distanciamiento del subjetivismo
expresionista por parte de dos artistas, Robert Rauschenberg y Jasper Johns, así como el
descubrimiento de un nuevo universo cotidiano y las referencias constantes al objeto,
abrieron una nueva vía artística denominada New-Dada que desembocaría en el pop-art
El pop de la Escuela de Nueva York
Tras Rauschenberg y Johns, numerosos artistas se volcaron en la realidad cotidiana que
convirtieron en la obra de arte sin apenas elaboración plástica y sin las implicaciones
expresivas y emocionales, ni la base pictórica, que aquellos imprimieron en las obras.
Uno de los artistas más genuinamente pop es Roy Lichtenstein (1923) donde los primeros
trabajos se inspiran directamente en el mundo publicitario, para proyectarse después en
historietas de cómics. Por encima de sus detractores, que le acusaban de copiar su material
sin apenas transformarlo, Linchenstein se afianzó en su actitud de intelectual y
antisentimental, llegando a dominar un procedimiento de trabajo consecuente en ampliar
POP ART primero a gran formato los dibujos o esbozos hechos sobre el modernismo y, hecho esto,
reproducir cuidadosamente el granulado del cliché original aplicándole colores planos y fríos,
sólo surcados por las gruesas líneas negras del dibujo-contornista .
Lichtenstein aplica este procedimiento tanto a avisos comerciales como a reproducciones de
cuadros de Cézanne y Picasso, o a tiras de cómics, estas últimas verdaderas abstracciones de
historietas de romances y escenas de guerra, respuestas según Lichtenstein, a su "necesidad
de hacer cosas románticas desapasionadamente.
ROY LICHTENSTEIN
Título: M-MAYBE
Cronología. 1965,
Estilo : Pop Art.
Formato: 1,524 x 1,524 m.
Localización: Museo Ludwig. Colonia.
ANDY WARHOL (1928-1987) se inició, al igual que Lichtenstein, en el mundo de la publicidad y
del cómic. Pronto sin embargo, descubrió las inmensas posibilidades plásticas de la imágenes
comerciales, que empieza a reproducir con toda precisión: envases de la sopas Campbell o
Brillo, botellas de Coca-Cola, billetes de coches, retratos de personajes famosos, estrellas
cinematográficas (Marilyn Monroe, Elizabeht Taylor), cantantes como Elvis Presley y
personajes anónimos envueltos en refranes callejeros, disturbios policiales y en asuntos de
violencia y muerte.
Una sensación de irrealidad y de artificialidad, reflejo del modo de vida americana y
mecanizado y deshumanizado, invade estas obras, realizadas a partir de 1962 por el
procedimiento fotomecánico de la serigrafía (Silk screen) y basadas en otro concepto. Pero la
serigrafía en manos de Warhol se transforma en un medio flexible, aplicándose con el pincel
en toques de color. "Si quieres saber algo de Andy Warhol -dijo en una ocasión el pintor-, sólo
mira la superficie de mis pinturas, mis películas y verás que estoy allí. No hay nada
escondido." Warhol se considera a sí mismo como una máquina y más que hablar de pinturas
prefiere hablar de "productos industriales": "Pienso y dijo en otra ocasión" que cualquiera
podría hacer mis pinturas por mí (...). La razón por la que pinto de esta manera es porque
quiero ser una máquina". De ahí que el trabajo en equipo sea fundamental en el caso de
Warhol a su estudio, se llevan a cabo distintas series que Warhol únicamente supervisa y
firma, sin más control que la introducción de efectos accidentales en el proceso de trabajo, o
la inclusión de pinceladas de innegable autoría.
La aportación de Warhol al pop no se centra exclusivamente en su vertiente teórica. Trasladó
su obsesión por la imagen comercial y popular al medio cinematográfico y al televisivo, con la
creación de escenas y situaciones aparentemente elocuentes al respecto, que en último
término dan testimonio de la vena narcisista autocomplaciente del artista.
En el extremo opuesto a la despersonalización de Lichtenstein y Warhol hay que situar a
JAMES ROSENQUIST (1933), que se sintió especialmente fascinado por la decoración industrial
y, más en concreto, por la pintura de carteleras de cine. Su proceso creativo, las temáticas,
la escala y el cromatismo de sus objetos quedaron así afectados por las técnicas de la pintura
industrial.
Rosenquist no se limita a reproducir la propaganda de las películas en los cines, sino que en
cada una de sus obras crea una verdadera metáfora visual a partir de la combinación de
imágenes fragmentadas, con las que quiere reflejar la experiencia visual, también
fragmentada, "del ciudadano mientras camina por las calles bulliciosas con carteles y
edificios"
En España este movimiento llevó a numerosos artistas como el Equipo Crónica
o Luis Gordillo a convertirse en cronistas de los hechos sociales, culturales y
políticos que sacudían el país a través de la ironía de forma ácida.
El Pop simboliza el carácter reaccionario de algunos artistas que no están de
acuerdo con el tipo de sociedad consumista que les rodea.
Para acercarnos a la figura de Andy Warhol podemos ver el documental de rtve "La Sala" en el siguiente enlace Andy Warhol
Con mayor profundidad podéis ver el documental de la Noche temática: "Andy Warhol un profeta americano" que recrea la vida y obra del artista.
Os dejo la película "Fábrica de sueños" está ambientada en 1965, año en que Edie Sedgwick (Sienna Miller) conoce a Andy Warhol. Éste la introdujo en el salvaje mundo de "The Factory", una fábrica que Warhol transformó en un paraíso bohemio donde se creaban películas vanguardistas durante el día y glamurosas fiestas que duraban toda la noche. Edie ascendió rápidamente y se convirtió en la musa del artista, pero su éxito fue fugaz...