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lunes, 24 de enero de 2022

Las Cruzadas en 14 minutos

Fundamentos del Arte I. San Vital de Ravena (mosaicos)


"Los mosaicos de San Vital representan uno de los más bellos ejemplos de la aplicación de esta técnica milenaria. Primeramente los griegos helenísticos nos dejaron el mosaico que representa al emperador Alejandro, en la Batalla de Issos, luego los romanos llevaron el uso de la técnica a todo tipo de edificios y a todos los confines del imperio. También los primeros cristianos la utilizaron en las primitivas basílicas y finalmente, en el Imperio Bizantino, los mosaicos reinaron casi sin interrupciones hasta el siglo XV, momento en que los turcos otomanos tomaron Constantinopla en forma definitiva y se dio por terminado el Imperio Romano de Oriente. La única interrupción la constituyeron las "guerras iconoclastas", que durante los siglos VIII y IX impidieron el uso de las imágenes.
La técnica del mosaico consiste en la aplicación de pequeñas teselas de materiales varios (en especial, cerámicos o piedras) para formar motivos abstractos o concretos: geométricos, florales, animales, naturalezas muertas, paisajes y por supuesto, escenas de carácter mitológico o religioso, bíblico o evangélico, según la época, pero además, en el caso del arte cristiano, utilizando símbolos y signos. Según los estilos utilizados y la calidad de la factura, pueden encontrarse desde ejemplos sencillos hasta elaboradísimas composiciones. Son muy famosos, por ejemplo, los mosaicos del emperador Adriano en su Villa de Tívoli, o los encontrados en las sepultadas ciudades de Pompeya y Herculano. Pero también se encuentran ejemplos extraordinarios en las numerosas iglesias del Imperio Bizantino, a lo largo de todas las ciudades que integraron el imperio de Oriente. En Italia, tanto en Roma como en otras ciudades, son numerosos y muy valiosos los ejemplos de mosaicos paleocristianos que todavía pueden apreciarse, pero los más importantes, tanto por la cantidad que se concentra en ella como por la calidad, son los mosaicos de la ciudad de Rávena. Siendo una ciudad relativamente pequeña, es tal vez la que atesora la mayor cantidad de edificios religiosos con ejemplos de mosaicos: el mausoleo de Gala Placidia, las basílicas de San Apolinar Nuevo y de San Apolinar en Classe, el bautisterio de los Arrianos y el de los Ortodoxos, la iglesia de San Andrés, pero sin dudarlo la más importante de todas por el despliegue mosaístico es la basílica de San Vitale. 


La ubicación de escenas y personajes no es arbitraria, y mucho menos espontánea. Existe un verdadero programa iconográfico que despliega figuras, símbolos y escenas con un criterio definido.
Esquema de plan iconográfico.

Presbiterio, altar y ábside.





















Pueden verse revestimientos de mosaicos en casi todas las superficies: paredes, arcos, intradós, lunetas, bóvedas, cúpulas... Sin embargo, y dado que el presbiterio y el ábside (la zona que rodea el altar y la zona cóncava detrás del mismo) son lo más importantes, éstas serán las zonas jerarquizadas con la aplicación de un estricto programa iconográfico. 

En el caso del programa de imágenes, hay una secuencia que va de lo terrenal a lo divino. Las figuras de personajes que están vivos (en ese momento) se ubican más cerca de la tierra. En un plano intermedio, las figuras terrenales bíblicas que prefiguran el Nuevo Testamento o pertenecen a él. Y en las zonas más elevadas, aquellas imágenes del tema cristológico: representaciones de Cristo en diferentes modalidades.

(1) Intradós (arco de acceso):
Intradós del arco de acceso.

Arco de acceso al presbiterio.













En la clave (A) la figura de Cristo, y a ambos lados, medallones con las figuras de los apóstoles: 6 de cada lado. Al final de cada hilera hay 2 medallones con las figuras de santos locales: Gervasio y Protasio (B).
San Gervasio.

Cristo de la clave.













El Cristo de la clave (A) responde a la tipología del Cristo sirio, es decir, con cabello oscuro, largo y con barba. A la izquierda, medallón con Gervasio.

(4) En las lunetas, en la pared izquierda, "La hospitalidad de Abrahám".
Interior del presbiterio: pared izquierda y detalle de la luneta.
El mosaico está realizado en lo que se conoce como "estilo narrativo", es decir, se trata de varias escenas juntas con un mismo protagonista, en tiempos diferentes. Así a la izquierda vemos a Abrahám mientras ofrece comida a sus invitados (3 ángeles enviados por Dios). Éstos ángeles han venido a anunciar el nacimiento de su hijo Isaac, cuya madre Sarah, está asomando por la puerta, y a la derecha el momento en el que Abrahám está a punto sacrificar a su hijo Isaac por mandato divino; finalmente Dios detiene su mano. (en la escena de la luneta de enfrente se reafirma esta idea del sacrificio) El tratamiento de la escena tiende a un naturalismo primitivo: cierto volumen, algo de profundidad espacial, intención de dar volumen y ubicación espacial a los cuerpos, la mesa con perspectiva invertida. El toque de sacralidad la dan las 3 aureolas doradas y planas de los ángeles y por supuesto, la mano de Dios asomando entre las nubes.
Ángeles que portan la cruz.

Por encima de ambas lunetas, dos ángeles enfrentados portan la cruz en un medallón, a la manera de las Victorias aladas griegas en el los arcos de triunfo. La figura de la Victoria alada se ha resignificado en la simbología cristiana como ángel. A los lados de ambos ángeles, se encuentran Jeremías y Moisés. Y arriba, a los lados del balconcito, dos evangelistas y sus símbolos: San Juan con el águila a la izquierda y San Lucas con un toro, a la derecha.
San Juan.
San Lucas.



















En la luneta de enfrente, otra escena que prefigura la Redención: "El sacrificio de Abel y el de Melquisedec":
Sacrificio de Abel y de Melquisedec.

Abel como el rústico hijo de Eva, ofrece a Dios un cordero, y Melquisedec hace su sacrificio como primer  sacerdote. En medio de ambos la mesa del altar, y encima asomando entre las nubes, la mano de Dios. También aquí el estilo tiene influencias clásicas, y por lo tanto, de intenciones naturalistas. A ambos lados de esta escena se encuentran Moisés e Isaac, y arriba, a los lados del balcón, los evangelistas Mateo (con el toro) y Marcos (con el león) con sus símbolos.

(5) En la semicúpula del ábside, detrás del altar, "Cristo entronizado con ángeles y santos".
Cristo entronizado con ángeles y santos.
Aquí ya no se trata de una escena, sino de una presentación, un conjunto significativo de personajes de los cuales el más importante es Cristo entronizado en majestad (la maiestas), pero no sobre un trono sino sobre el mundo, el cosmos. Está flanqueado por dos ángeles, y en los extremos, a la derecha el obispo Ecclesius (con aureola cuadrada, ya que estaba vivo al momento de la consagración del ábside) constructor de la iglesia de San Vitale, que entrega a Cristo una maqueta de la misma como símbolo de su sacralidad. Y a la izquierda, el mismo San Vitale que entrega a Cristo un manto, a la vez que recibe de ÉL la corona que simboliza el martirio. En la otra mano, Cristo lleva el libro de los sellos cerrado, ya que será abierto en el Apocalipsis (la 2ª venida). Debajo del mundo, surgen los cuatro ríos como símbolo del Paraíso terrenal.
Se trata de un conjunto más hierático, más solemne y de mayor espiritualidad que los anteriores, y por lo tanto más alejado del naturalismo. La tipología del Cristo está a medio camino entre el clasicismo y el estilo orientalizante, ya que aparece como un joven sin barba pero de cabello oscuro como el Cristo sirio. En la base, algunos rudimentos de paisaje como son el césped y las flores. Enfatizando el sentido sagrado, el fondo que hace las veces de cielo, es de oro, con el sentido irreal y simbólico que le da el brillo dorado.
Bóveda del presbiterio con el Cordero Mïstico.
Como techo del presbiterio y sobre la tumba del santo y el altar (el lugar más importante de la iglesia), se encuentra la bóveda cuatripartita (2) que tiene, como motivo central, el Cordero Místico, Cristo representado como el cordero del sacrificio.
El Cordero Místico. Detalle.
Sobre un fondo azul profundo con estrellas, el cordero realizado en estilo naturalista (volumen, sombreado, ubicación espacial) es Cristo, por eso la aureola de oro que señala su sacralidad. El aro que lo encierra, a la manera de los medallones clásicos, está formado por guirnaldas con hojas y frutos, símbolos de la vida.
En cada uno de los paños de la bóveda, un ángel eleva sus brazos hacia el cordero místico, mientras apoya sus pies en la esfera celeste. Como fondo, mosaicos verdeazulados en dos de los paños, y dorados en los otros dos, con formas florales y vegetales. Ésa bóveda simboliza el Cielo, no como espacio físico sino como concepto religioso y espiritual.

En las paredes ubicadas a ambos lados del altar (3), se encuentran los que son, tal vez, los frisos de mosaicos más famosos de toda Rávena: los que representan al Emperador Justiniano con su séquito y la emperatriz Teodora con el suyo.


Emperador Justiniano y su séquito.
Emperatriz Teodora y su séquito.



Capitel bizantino en San Vitale.

La riqueza de los mosaicos llenos de colorido y embellecidos por el oro, se complementa con los revestimientos de mármol, las decoraciones estucadas y los originales capiteles.

El arte bizantino creó un tipo de capitel muy diferente a los heredados de la arquitectura griega, los órdenes dórico, jónico y corintio y sus variaciones latinas. El arte paleocristiano reutilizó dichos modelos, ya que no hubo verdadera creación de un estilo arquitectónico hasta la llegada del Arte Románico, en el siglo XI. Sin embargo, los capiteles bizantinos marcan una inflexión original en cuanto a las formas. La superficie está horadada, perforada, logrando el efecto de "calado". 

En cuanto a los revestimientos de mármol, éstos cubren las superficies que no están decoradas con mosaicos, y contribuyen a magnificar el brillo y el esplendor de todo el espacio interior. "

(http://blogdefrine.blogspot.com.es/2011/08/el-oro-de-bizancio-en-italia.html)

viernes, 21 de enero de 2022

El caso del "post-impresionismo": la búsqueda de un estilo y el fracaso ...


Del realismo al impresionismo. El arte en la segunda mitad del siglo XIX. Conferencia impartida por Richard Thomson, Watson Gordon Professor of Fine Art, History of Art, Edinburgh College of Art, University of Edinburgh 

Curso anual 2013 - 2014

 © Fundación Amigos del Museo del Prado


Fundamentos del Arte II. Postimpresionismo


martes, 14 de diciembre de 2021

Fundamentos del Arte II. Características generales del Impresionismo.

IMPRESIONISMO


Denominamos Impresionismo al movimiento pictórico que surge en París en el último cuarto del siglo XIX. Nace como una evolución del Realismo y de la Escuela paisajística francesa del siglo XIX. Se aplica no sólo a la pintura sino también a la música y a la literatura. 
Podemos definirlo como un estilo que tiende a captar más la impresión sobre el ánimo que la copia de la realidad. Es más sensual e inmediato que intelectual.
Cronológicamente, el Impresionismo se fragua hacia la década de 1860 hasta 1880, pero la primera exposición del grupo impresionista fue en el año 1874 en el estudio fotográfico de Nadar en París. 
Los impresionistas consiguieron cambiar la visión del mundo, nos ofrecen una nueva visión de la realidad.
El nombre de Impresionismo procede de un cuadro de Monet titulado Impresión, sol naciente. En los primeros momentos se utilizaba el término impresionismo con carácter despectivo. Se asociaba con la idea de lo temporal, lo efímero, lo llamado a desaparecer (sol, luna, agua…). Podemos considerarla una tendencia pictórica más aristotélica que neoplatónica ya que busca más la imitación de la realidad que la creación.


El Impresionismo no es una escuela, ni un grupo que se uniera en torno a un manifiesto o programa concreto. Ningún interés de tipo ideológico o político unía a los impresionistas. No tenían un programa concreto aunque coincidían en:
*Su aversión por el arte académico.
*Desinterés total por el “tema”.
*Preferencia por el paisaje. 
*Trabajo al aire libre: plein air


Es el encuentro de varios artistas con unas actitudes y preocupaciones comunes. Trabajan los mismos asuntos, dentro de una tendencia realista, pero cada uno con su propio estilo.
Las pinturas impresionistas presentan un aspecto inacabado, lleno de soltura y aparente improvisación, más sensual e inmediato que intelectual.
No buscan representar temas transcendentales, espirituales o apasionantes como los románticos. Se centran en motivos de la vida burguesa: la ciudad, la noche, las excursiones campestres, los cafés, los teatros…
El Impresionismo refleja las transformaciones sociales y filosóficas de la sociedad de la época: por un lado, el florecimiento de la burguesía, por otro, la llegada del positivismo. La burguesía, como nuevo fenómeno social, trae sus propios usos y costumbres; unos afectan al campo, que deja de ser lugar de trabajo para convertirse en lugar de ocio: las excursiones campestres. Es el mundo retratado por Monet y Renoir.
La ciudad, por el contrario, se convierte en nuevo espacio para la nueva clase social: aparecen losflanneurs, paseantes ociosos que se lucen y asisten a conciertos en las calles y jardines de París. También cobra relevancia la noche y sus habitantes, los locales nocturnos, el paseo, las cantantes de cabaret, el ballet, los cafés y sus tertulias. 
Es un mundo fascinante, del cual los impresionistas extraen sus temas: en especial Degas o el postimpresionista Toulouse-Lautrec. Porque para ellos se han terminado los temas grandiosos del pasado. Para los impresionistas, por influencia del positivismo, cualquier objeto natural, visible, afectado por la luz y el color, es susceptible de ser representado artísticamente. El cuadro impresionista se vuelca pues en los paisajes, las regatas, las reuniones domingueras, etc.


La pintura impresionista se caracteriza, en líneas generales por:
*Captar el instante.
*La luz es la protagonista: los objetos sólo se ven en la medida en que la luz incide sobre ellos. La luz y sus efectos cambiantes son los verdaderos temas del cuadro. Un mismo tema es pintado repetidas veces a diferentes horas del día. Las formas y los objetos cambian en función de la intensidad de la luz. El cuadro es simplemente un efecto de luz.
*Coloración de las sombras: Desaparecen los contrastes de claroscuro, y el dibujo se extingue o se reduce. No utilizan prácticamente ni el blanco ni el negro porque no existen en la naturaleza. Emplean tonos puros, usan solo colores complementarios para indicar sombras.
*Pincelada suelta: prefieren la mancha pastosa y gruesa. Utilizan toques yuxtapuestos de colores para producir un efecto a cierta distancia. Generalmente no hay un dibujo que proceda al cuadro.
*Nueva valoración del espacio: se consigue con ángulos y encuadres mucho más atrevidos, Las figuras, a veces, no ocupan “el centro” del cuadro y están cortadas por los bordes del cuadro: se trata de un modo de ver próximo al del la fotografía. Suelen aparecer grandes diagonales.


En un principio, los impresionistas no tuvieron la apreciación del público. Pero pronto contaron con dos fuerzas sociales emergentes: la crítica de arte, que se encargará de encauzar el gusto del público; y los marchantes, los vendedores de arte, que colocan sus cuadros en las mejores colecciones del país. Las tertulias, los Salones extra-oficiales y el propio escándalo se convirtieron en vehículos propagandísticos del nuevo estilo. Al principio, la crítica de arte les acusaba de atacar las buenas costumbres artísticas, que no respetaban a los maestros, que sus pinturas no tenían “tema”, que les faltaba dibujo y que dejaban las obras sin terminar.


El Impresionismo cuenta con varias influencias en su configuración:
*los paisajistas del Realismo francés del siglo XIX (Escuela de Barbizon).
*el romántico inglés Turner.
*las referencias, especialmente de color y composición, del Siglo de Oro español (Velázquez sobre todo). También Goya con la lechera de Burdeos.
*las estampas japonesas, muy de moda en la época.
*el surgimiento de la fotografía. No está claro si la espontaneidad de la captación del momento la aprende el Impresionismo de la fotografía o, más bien, ésta es la alumna de aquél.

El resultado es una pintura amable, hedonista, alegre, frecuentemente de paisaje, llena de luz y color, con pinceladas muy cortas que a veces dejan entrever el blanco del lienzo. No son cuadros grandes puesto que responden a encargos privados. Están alejados de cualquier compromiso social (casi todos los impresionistas se fueron de vacaciones al campo o a Inglaterra durante la represión de los movimientos obreros de la década de 1880) y no tardaron en ser refrendados por una amplia aceptación social, de esta burguesía que se veía retratada en los lienzos impresionistas.


El Impresionismo ha sido uno de los movimientos pictóricos más valorados en toda la historia del arte. Algunas pinturas impresionistas han alcanzado precios estratosféricos en las subastas internacionales de arte y las exposiciones de sus obras suelen atraer a miles de espectadores. Ha sido clave en el desarrollo del arte posterior, especialmente del postimpresionismo y las vanguardias.
Los impresionistas se agruparon en torno a la figura de ÉDUARD MANET, el llamado “padre de los Impresionistas”, un gran artista incomprendido. Es el eslabón entre el Realismo y el Impresionismo pero no es plenamente impresionista. Los principales representantes de este movimiento pictórico son Monet, Renoir, Degas, Pizarro (de origen español), Sisley (de origen inglés), Berthe Morisot, Mary Cassat, etc.


Fundamentos del Arte II. Impresionismo.






El máximo interés de los impresionistas es la luz, pintar la luz y cómo ésta se refleja en los objetos. Lo que se pinta es el instante fugaz, porque la luz natural cambia constantemente. Para ello se recurre, aunque no siempre, al empleo de colores puros, confiando en que sea el ojo del espectador el que los mezcle, aplicando así la teoría de los colores recientemente planteada
La luz obliga a los impresionistas a salir a la calle, al campo, al mar, a pintar al aire libre (plenairismo), abandonando el estudio. Por eso en un catálogo general de estos artistas predominaria de forma absoluta el paisajismo. Habitualmente emplean una pincelada suelta y gruesa, con colores aplicados tal cual salen del bote de pintura, y rehuyen los claroscuros. Y como les interesa la fugacidad de las cosas, a veces las pintan varias veces (serialismo) para dejarnos una crónica de cómo la luz va cambiándolas constantemente.

Listado de obras y autores:

Manet (1832-1883)
Se sitúa a caballo entre el realismo y el Impresionismo. Muchos han clasificado su estilo como naturalista porque se basa en la observación de la realidad y su plasmación sin alteración alguna. Representa la vida tal cual, sin adorno ni metáfora. Por ello sus obras suscitan escándalos y polémicas
Obras: 
Desayuno en la hierba, 1863
Olimpia, 1863
Retrato Emile Zola, 1866
Bar Folies- Bergère, 1881-82

Monet (1840-1926)
Su máxima preocupación es plasmar la vibración cromático-lumínica en sus lienzos. La luz engendra el color y la forma. Sus temas preferidos son las marinas, las escenas fluviales y los paisajes. 
Obras:
Impresión, sol naciente., 1873
Estación de San Lázaro, 1877
La Catedral de Ruen, 1893
El Parlamento inglés, 1909
Nenúfares (serie) 1919-1923

Degas (1834-1917)
Es un impresionista más de la forma que del color. Es un hábil dibujante, le preocupó captar el movimiento con fidelidad, de ahí que desarrollara temas como las bailarinas y las carreras de caballos.
Obras: 

La clase de danza. 1874
Bebedores de absenta, 1876
Carreras, 

Renoir
En sus creaciones muestra la alegría de vivir, incluso cuando los protagonistas son trabajadores. Siempre son personajes que se divierten, en una naturaleza agradable. Trató temas de flores, escenas dulces de niños y mujeres y sobre todo el desnudo femenino
Obras: 
Moulin de la Galette, 1876
El almuerzo de los barqueros, 1880-81

Otros pintores del impresionismo: Sisley, Pisarro

Tan fiel como Monet a la técnica del Impresionismo se mantuvo Sisley (1839-1899), que fue exclusivamente un pintor paisajista y será Pisarro (1830- 1903), quien lleve hasta las últimas consecuencias el estudio de la luz y el color llegando al post-impresionismo y al puntillismo.

Los autores impresionistas no tenían conciencia de grupo, aunque todos reivindican la libertad a la hora de seleccionar el motivo pictórico, cada uno plasmará lo que ve. Es un arte íntimo arraigado en el sentimiento de la originalidad individual, que se inicia con las vivencias personales y con las experiencias en soledad.

A principios de 1880 estas diferencias estilísticas y las cuestiones personales comenzaron a agudizarse y el Impresionismo como movimiento de vanguardia acabó diluyéndose. De sus cenizas comenzaron a gestarse las propuestas de otros artistas que darán lugar al post-impresionismo y al neoimpresionismo.